LA VOZ DEL GUERRERO
Santiago 1996
Aquí estoy, las luces parpadean los techos
Todo termina cuando riegan las calles.
Al frente hay una secretaria que escribe relatos eternos,
El cenicero está repleto de colillas.
Hace frió en esta ciudad gótica
Los árboles tienen luces y espinas,
el viento azota mis alas
y estoy cansado de mitificar a estúpidos canallas.
Recojo la más absurda de todas las basuras,
Este es un triste trabajo para tristes hombres,
¿A quien puedo dar esta energía vengadora?
Solo descubro los restos de túneles que conducen a mi memoria,
La infancia son lamentos y mis ojos son inútiles.
LA VOZ DEL GUERRERO II
Sálvame inútil lejanía
Mis pies se están secando en las riberas de la justicia
Olvidé todas mis armas
Solo quedan los hambrientos de fuego y balas
Cabalgo,
Cabalgo,
Cabalgo.
Los inventores cesantes salen a despedirme
Todo parece un repetido carnaval
Las ciudades, los pueblos, los villorrios,
Por todos lados cuelgan carnes
Como un antiguo mercado
No puedo liberar a los presos
Porque yo soy la cárcel
Cabalgo,
Cabalgo
Cabalgo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario